Actualizado en septiembre de 2026 · Equipo técnico de Tu Climatización en Málaga
De dónde sale toda esa agua
No es una fuga del equipo: es humedad del aire de tu casa. Cuando el aire caliente y húmedo pasa por la batería fría de la unidad interior, el vapor de agua condensa sobre las aletas, igual que se empaña un vaso frío.
En un verano de la Costa del Sol, con humedades por encima del 60 %, un split de salón puede generar varios litros de agua al día. Toda esa agua cae a una bandeja y sale por un tubo de desagüe. Cuando ese recorrido falla en algún punto, el agua desborda y aparece en la pared.
Las cinco causas, por frecuencia
- Desagüe obstruido. Con el tiempo se forma biofilm —una película biológica— dentro del tubo, que va estrechando el paso hasta taponarlo. Es la causa número uno con diferencia.
- Desagüe sin pendiente suficiente. Un defecto de montaje. El agua no baja por gravedad, se estanca y acaba desbordando. Suele dar la cara al segundo o tercer verano, cuando además hay algo de suciedad.
- Filtros muy sucios. Al restringir el paso de aire, la batería se enfría más de la cuenta y llega a formar hielo. Cuando el equipo para, el hielo se deshace de golpe y la bandeja no da abasto.
- Falta de refrigerante. Produce el mismo efecto de congelación de la batería, por una razón distinta. Aquí hay además una fuga que hay que localizar.
- Bandeja agrietada o mal encajada. Menos frecuente, pero ocurre en equipos que se han desmontado para limpiar sin cuidado.
Qué puedes comprobar tú
Lo primero, apaga el equipo: si sigue funcionando, seguirá generando agua. Después, saca los filtros y míralos. Si están cubiertos de polvo, lávalos con agua templada, déjalos secar completamente y vuelve a montarlos.
Comprueba también si hay hielo visible en la batería, detrás de los filtros. Si lo hay, deja el equipo apagado unas horas hasta que se deshaga del todo antes de volver a encenderlo.
Lo que no conviene hacer es soplar el tubo de desagüe con aire a presión desde el exterior, que es un consejo que circula bastante. Empuja el tapón hacia dentro y puede acabar reventando la bandeja.
Cuando gotea la unidad exterior
Esto confunde a mucha gente. En modo calefacción, es completamente normal que la unidad exterior gotee, y a veces bastante. En ese modo los papeles se invierten: la batería exterior es la que se enfría, condensa humedad del aire de la calle y además entra en ciclos de desescarche que liberan agua de golpe.
Si estás en invierno y la máquina de fuera gotea, no hay nada que arreglar. Lo único que conviene es que esa agua no caiga sobre la terraza del vecino, que sí genera conflictos: se resuelve con un kit de recogida y un tubo de evacuación.
En modo frío, en cambio, la unidad que evacua agua debe ser la interior. Si es la exterior la que gotea en verano, conviene revisarlo.
Cómo se evita desde el montaje
La inmensa mayoría de los goteos que reparamos se podrían haber evitado el día de la instalación. El desagüe tiene que tener pendiente continua hacia el punto de evacuación, sin tramos horizontales ni contrapendientes, y sin sifones improvisados que acumulen agua.
Cuando no hay recorrido posible por gravedad, la solución correcta es una bomba de condensados, no forzar una pendiente que no existe. Y el punto de evacuación tiene que ser válido: no la fachada, ni el patio, ni la terraza de abajo.
Por eso el desagüe es uno de los cuatro puntos que siempre comprobamos y documentamos en nuestras instalaciones. Es poco vistoso y es lo que más problemas evita.
¿Quieres que lo veamos en tu caso?
Esto son criterios generales. En la visita técnica lo calculamos sobre tu vivienda, sin coste y sin compromiso.
