Actualizado en septiembre de 2026 · Equipo técnico de Tu Climatización en Málaga
La regla rápida y por qué falla
Casi todo el mundo ha oído que hacen falta unas cien frigorías por metro cuadrado. Es una regla cómoda y sirve para hacerse una idea, pero en la práctica se queda corta con bastante frecuencia en la provincia de Málaga, y en algún caso se pasa.
El motivo es que los metros cuadrados solo explican una parte del calor que entra en una estancia. El resto lo aportan la orientación, la superficie acristalada, el aislamiento, la altura del techo, el número de personas que hay habitualmente dentro y los aparatos que desprenden calor. Un dormitorio interior de quince metros y un ático de quince metros con cristalera a poniente en la Carihuela no necesitan lo mismo, ni de lejos.
Los seis factores que de verdad mueven el cálculo
- Orientación. Sur y oeste reciben sol durante las horas más calurosas. Una estancia a poniente puede necesitar entre un 20 % y un 30 % más de potencia que la misma habitación orientada al norte.
- Superficie acristalada. El cristal es el punto débil de cualquier fachada. Una cristalera grande sin protección solar puede aportar tanto calor como varios metros cuadrados adicionales de estancia.
- Aislamiento y año de construcción. Una vivienda anterior a los años ochenta sin cámara aislante pierde mucho más que una obra nueva con el Código Técnico aplicado.
- Altura del techo. El cálculo se hace sobre volumen, no sobre suelo. Con techos de tres metros hay casi un 20 % más de aire que enfriar que con techos de dos con cincuenta.
- Ocupación. Cada persona aporta calor. En un salón donde se juntan seis personas habitualmente, eso cuenta.
- Cargas internas. Cocina abierta al salón, televisión grande, ordenadores o iluminación halógena antigua suman calor que el equipo tiene que retirar.
Tabla orientativa por estancia
| Estancia | Superficie | Orientación favorable | Orientación sur o poniente |
|---|---|---|---|
| Dormitorio individual | 10–12 m² | 1.500 frigorías | 1.800–2.000 frigorías |
| Dormitorio principal | 14–16 m² | 2.000 frigorías | 2.500 frigorías |
| Salón mediano | 20–25 m² | 3.000 frigorías | 3.500 frigorías |
| Salón grande o con cocina abierta | 28–35 m² | 4.000 frigorías | 4.500–5.000 frigorías |
| Salón con cristalera a poniente | 25–30 m² | — | 5.000 frigorías o conductos |
Estas cifras son un punto de partida para hacerse una idea, no un cálculo. La cifra definitiva sale de medir la estancia y valorar los seis factores anteriores, que es exactamente lo que hacemos en la visita técnica.
Qué pasa si el equipo se queda corto
Un equipo insuficiente funciona al máximo todo el tiempo sin llegar nunca a la temperatura de consigna. El compresor no descansa, el consumo se dispara y la vida útil se acorta de forma notable. Además, en las tardes de julio en el valle del Guadalhorce simplemente no consigue bajar la casa, que es la queja más habitual que nos llega cuando alguien ha comprado el equipo por su cuenta guiándose por los metros cuadrados.
Y si me paso de potencia, ¿mejor?
Tampoco. Es un error muy extendido pensar que sobredimensionar no tiene inconvenientes. Un equipo demasiado grande alcanza la temperatura enseguida, se para, vuelve a arrancar a los pocos minutos y repite el ciclo continuamente. Ese arranque y parada constante desgasta el compresor mucho más que el funcionamiento continuo.
Hay además un efecto menos conocido y bastante molesto: al funcionar a ratos cortos, el equipo no deshumidifica. La temperatura del termómetro baja, pero la sensación de bochorno permanece porque la humedad relativa sigue alta. En una zona costera como la nuestra, con humedades habituales por encima del 60 %, ese detalle se nota mucho en el confort.
Frigorías, vatios y las etiquetas de los equipos
Las frigorías son una unidad tradicional que sigue usándose en el lenguaje comercial, pero las fichas técnicas vienen en kilovatios. La equivalencia práctica es sencilla: un kilovatio de frío equivale aproximadamente a 860 frigorías por hora.
Así, un equipo de 2,5 kW ronda las 2.150 frigorías y uno de 3,5 kW las 3.000. Cuando en una tienda te hablan de «un 3.000», se refieren a eso.
¿Quieres que lo veamos en tu caso?
Esto son criterios generales. En la visita técnica lo calculamos sobre tu vivienda, sin coste y sin compromiso.
