Actualizado en septiembre de 2026 · Equipo técnico de Tu Climatización en Málaga
De qué depende realmente
El consumo de un equipo de climatización no es un dato fijo del aparato: depende de cuánto calor tiene que retirar, y eso lo determinan la vivienda y el uso más que la máquina.
Los factores que más pesan son la diferencia entre la temperatura exterior y la de consigna, el aislamiento de la vivienda, la superficie acristalada y su protección solar, la tecnología del equipo y lo bien o mal dimensionado que esté.
SEER y SCOP: lo que hay que mirar en la etiqueta
El SEER mide la eficiencia estacional en refrigeración y el SCOP en calefacción. Ambos son cocientes: cuánta energía útil entrega el equipo por cada unidad de electricidad que consume, promediada a lo largo de toda una temporada.
Un SEER de 6 significa que por cada kilovatio consumido el equipo entrega seis de frío. Entre un equipo antiguo de arranque y parada, con un SEER en torno a 3, y uno inverter actual por encima de 7, la diferencia en la factura de un verano completo es muy sustancial. Es el dato que de verdad importa al comparar modelos, por encima de la marca.
Lo que sí ahorra
- Subir un grado la consigna. Es la medida de mayor impacto por el esfuerzo que cuesta. Cada grado supone en torno a un 7 % de consumo. Pasar de 22 a 25 grados cambia la factura de forma muy visible y apenas se nota en el confort.
- Dejarlo funcionando en continuo. Un equipo inverter modula: una vez alcanzada la temperatura, baja a régimen mínimo y mantiene con muy poco consumo. Apagarlo al salir y volver a encenderlo obliga a un arranque a plena potencia que gasta más que todo lo que se ahorró.
- Protección solar exterior. Un toldo o una persiana bajada detienen el sol antes de que atraviese el cristal. Una cortina interior ya llega tarde, porque el calor está dentro.
- Ventilar de madrugada. En la costa la noche refresca. Abrir de par en par a primera hora de la mañana y cerrar todo antes de las once es una costumbre que baja mucho la carga del día.
- Mantener el equipo limpio. Filtros saturados y batería sucia pueden añadir cerca de un veinticinco por ciento de consumo para dar el mismo frío.
- Zonificar. En instalaciones por conductos, climatizar solo las estancias en uso supone un ahorro muy apreciable frente a tratar toda la vivienda a la vez.
Lo que no ahorra, aunque lo parezca
- Poner la consigna en 17 grados para que enfríe antes. No enfría más rápido: la potencia es la misma. Lo único que consigues es que el equipo no pare nunca y que la casa acabe demasiado fría.
- Apagar y encender continuamente. Con tecnología inverter, cada arranque es lo más caro del ciclo.
- Usar solo el ventilador para refrescar. El ventilador mueve el aire pero no retira calor de la vivienda. Ayuda a la sensación térmica, no al consumo.
El calor también cuenta, y aquí la bomba de calor gana
En invierno, un equipo inverter funcionando como bomba de calor entrega entre tres y cuatro kilovatios de calor por cada kilovatio eléctrico consumido. Un radiador o un convector eléctrico entregan uno por uno: toda la electricidad se convierte en calor y ahí se acaba.
Traducido a la práctica, calentar con el aire acondicionado cuesta una fracción de lo que cuesta hacerlo con calefacción eléctrica directa. En las viviendas de la costa, donde el invierno es corto pero real, mucha gente tiene el equipo instalado y sigue usando estufas por desconocimiento.
¿Quieres que lo veamos en tu caso?
Esto son criterios generales. En la visita técnica lo calculamos sobre tu vivienda, sin coste y sin compromiso.
